Los sistemas de supresión de explosiones están diseñados para detectar y neutralizar una deflagración en su fase incipiente, antes de que se desarrolle una presión destructiva. Funcionan mediante la liberación rápida de un agente extintor —generalmente polvo inerte o agua nebulizada— que sofoca la explosión directamente en su origen.
Estos sistemas constan de tres elementos principales: sensores de presión y temperatura, una unidad de control y módulos de supresión. Al detectar una señal crítica de aumento de presión o calor, el sistema activa de forma automática la descarga del supresor en el equipo protegido (como silos, ciclones, filtros o mezcladores). El proceso se completa en cuestión de milisegundos.
Una de las principales ventajas de los sistemas de supresión es que evitan la liberación de llamas o presión al entorno, lo que permite su uso en interiores o en salas limpias. Esto los convierte en una solución ideal para aplicaciones con requisitos estrictos de limpieza o sin posibilidad de venteo al exterior.
Los sistemas de supresión de explosiones se instalan conforme a los principios de la norma EN 1127-1 y otras normativas internacionales. Tras su activación, los módulos pueden ser recargados o reemplazados de forma sencilla, lo que facilita el mantenimiento y reduce los tiempos de parada.
En nuestro catálogo encontrará soluciones adaptadas a distintos tipos de riesgo (polvo, gas, vapor), caudales, volúmenes de proceso y configuraciones industriales. También ofrecemos soporte técnico para el dimensionamiento del sistema y su integración con el resto de su infraestructura de seguridad.